Archivo mensual: septiembre 2018

OSTEOPATÍA EN EL MAL LLAMADO “CODO DE TENISTA” O EPICONDILITIS

Históricamente las primeras informaciones sobre esta patología aparecieron en el año 1873 gracias a Runge que había definido el dolor en la zona del epicóndilo externo o lateral del codo como “calambre del escritor” debido a la dificultad que generaba al escribir. Una década después en el año 1883 Morris se refirió a ella como “codo de tenista”.

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La expresión epicondilitis lateral o codo de tenista indica habitualmente dolor en la zona de inserción de la musculatura del epicóndilo que aumenta cuando se extiende la muñeca o cuando se hace el movimiento de pronosupinación del antebrazo o ambos. Los tejidos blandos en la zona de la cabeza del radio tienen que soportar una tensión muy grande cuando el antebrazo se encuentra en una situación de híper-pronación como se observa en la foto anterior.

En cualquier caso, la expresión epicondilitis y codo de tenista no son correctas.

Primero porque la entidad no es una verdadera inflamación, que está presente solo en las primeras fases de la patología. Por eso no se habla de epicondilitis sino de epicondilalgia, ya que el problema no es una tendinitis sino una tendinosis o degeneración del tendón por sobrecarga o sobreuso. Esto fue demostrado por Nirschl. Esta tendinosis viene definida como un proceso degenerativo donde hay presencia de hiperplasia vascular, incremento de los fibroblastos activos y desorganización del colágeno sin presencia de células inflamatorias, en la que el tendón suele aparecer engrosado e hipersensible, más doloroso de lo habitual.

Por otro lado, los pacientes afectados por esta patología practican deportes diferentes al tenis, es más, la mayoría de las personas con epicondilalgia no juegan al tenis. Sin embargo, estos pacientes normalmente realizan actividades deportivas o laborales que implican movimientos repetidos de muñeca y codo pero no precisamente el tenis.

La epicondilalgia lateral puede ser definida como una tendinopatía degenerativa caracterizada por dolor en el epicóndilo lateral o zona externa del codo, que se exacerba con una extensión resistida del músculo extensor radial corto del carpo.

Normalmente el punto de dolor se sitúa en la inserción del extensor radial corto del carpo, aunque algunos autores dicen que este punto se encuentra en la inserción del extensor común de los dedos o tendones extensores. Entre los dos existe una relación que los incluye en una aponeurosis común por lo tanto es difícil definir el punto exacto de lesión. Una característica más que identifica la epicondilalgia es la existencia de desorganización del colágeno causado por micro-trauma repetitivo y acumulativo.

La epicondilalgia comprende lesiones a nivel del músculo y del tendón del antebrazo. Los pacientes muy a menudo se quejan de dolor en la zona alrededor de la eminencia ósea lateral del codo normalmente de la mano dominante. Frecuentemente se puede encontrar un punto de mucho dolor sobre el extensor común de los dedos, situado a unos 5-8 cm de su origen.

La literatura científica refleja diferentes técnicas de terapia manual dirigidas al codo en pacientes con la mal llamada epicondilitis o codo de tenista. Uno de estos métodos de abordaje manual es la osteopatía.

Este tipo de abordaje permite una reducción de los síntomas y mejoría de la fuerza de agarre en personas afectadas por epicondilagia lateral.

La osteopatía en el abordaje de la epicondilalgia tiene por objetivo identificar los problemas biomecánicos o de movilidad del codo y la muñeca, para después restablecer el movimiento correcto. Dado que la musculatura sufridora del proceso tiene sus anclajes óseos en esas articulaciones, si reestablecemos el correcto movimiento a través de la osteopatía, la musculatura epicondilea soportará mejor las cargas de trabajo.

Dado que el control vascular y nervioso de estos tendones y musculatura del codo, proceden del raquis cervical, la osteopatía identifica también cuales son las disfunciones cervicales para devolver su movilidad restaurando así la buena función del segmento. Y en definitiva mejorando el control neurovascular y neuromuscular de los tendones lesionados.

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Por último deberemos restaurar el correcto trabajo de la musculatura alterada, relajando la musculatura acortada y tonificando o reentrenando la musculatura que quedó debilitada durante el proceso patológico.

Los últimos estudios en relación a la epicondilalgia lateral han identificado como el atrapamiento del nervio radial, y las disfunciones óseas de la cabeza del radio concretamente, pueden ser causa de agravamiento de los síntomas o de cronicidad del dolor de codo. Por lo que su correcto tratamiento mediante técnicas articulatorias, o manipulativas de la disfunción de la cabeza del radio o de técnicas de deslizamiento y/o tensión neural por parte del profesional adecuado, fisioterapeuta especializado en osteopatía puede ser determinante en la resolución del temido codo de tenista.

Como última opción, siempre nos quedarán las técnicas invasivas, los corticoides y la cirugía para los casos más rebeldes de epicondilalgia lateral.

Como siempre un placer compartir.

Bibliografía:

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