Archivo mensual: marzo 2013

RADICULOPATÍA CERVICAL POR ESPONDILOSIS, NEURODINÁMICA Y OSTEOPATÍA

La radiculopatía cervical más frecuente es la de los segmentos C5-C6 y C6-C7, asociado a degeneración cervical o hernia discal de estos segmentos, que por otro lado son los más móviles del raquis cervical, afectándose por tanto las raíces nerviosas quinta y sexta, y en menor número de ocasiones la séptima. Los pacientes pueden presentarse con dolor en el brazo, déficits sensoriales, dolor de cuello, parestesia, déficit reflejos osteotendinosos, déficits motores sobretodo en los grupos neuromusculares dependientes del musculocutáneo, del mediano y del cubital, dolor escapular, dolor torácico anterior o pectoral, más raro (1,2).

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El test de Spurling generalmente es positivo, se realiza con el paciente en sedestación, similar al test de Jackson, el terapeuta ejerce una compresión vertical con contacto bimanual desde el vertex craneal, pero en extensión y/o rotación homolateral al lado de dolor, agravando el mismo los síntomas radiculares cervicales y/o braquiales del paciente(3).

El dolor radicular se cree que ocurre debido a compresión de una raíz nerviosa inflamada o irritada, Comefjord et al., en un estudio con animales demostró que en la compresión de la raíz nerviosa de manera crónica hubo un aumento de la concentración del mediador químico del dolor, sustancia P, en el ganglio raquídeo posterior después de 1 y 4 semanas. Por otro lado Cooper et al., en otro estudio demostraron que el edema crónico y la fibrosis neural posterior también pueden aumentar la sensibilidad neural (4,5). Además sabemos que la fibrosis posterior a la irritación neural es una de las causas de disfunción de movilidad del nervio y la raíz, lo cual aumenta su mecanosensibilidad.

También ha sido postulado que la deformación mecánica de la raíz dorsal y el ganglio raquídeo posterior, causa de disfunción de la interface neural de contacto, como ocurre con una hernia discal cervical o cervicoartrosis, provoca una reducción en el flujo de sanguíneo arteria a través de los vasa nervorum a los somas neurales y se produce un irritación de los nervi-nervorum con el dolor resultante (6).

La compresión neural asociada a cambios de la interface en el caso de espondilosis cervical, sea de tipo artrósico o por degeneración discal, si supera unos límites determinados, puede generar cambios del flujo axonal, lo cual altera el metabolismo de los neurotransmisores dentro de los axones y como consecuencia, puede causar una disminución en la función nerviosa de conducción, apareciendo además de trastornos sensitivos en estadios avanzados trastornos de tipo motor, dentro de la clínica del paciente (7).

Un prolapso del núcleo pulposo en el agujero de conjunción o en el canal medular, como ocurre en caso de hernia discal cervical, también inicia una respuesta inflamatoria local y autoinmune con liberación de determinadas sustancias mediadoras de la respuesta inflamatoria como el factor alfa de necrosis tumoral (TNF-α), causando más dolor, si cabe (8).

Las pruebas neurodinámicas PNF o flexión pasiva de cuello con el paciente en sedestación y/o el ULNT1 en supino, en caso de disfunción de movimiento neural serán positivas cuando síntomas neurales estén asociados a la espondilolisis cervical.(9)

En relación a la terapia manipulativa un reciente estudio (10), ha demostrado la efectividad mayor en relación a la mejoría sintomática de pacientes con radiculopatía C6-C7, a corto/medio plazo, con la manipulación dorsal asociada a ejercicios cervicales, respecto sólo al ejercicio cervical o movilización cervical. Registrándose además un aumento en la fuerza prensil manual de estos, lo cual coincide o refuerza los hallazgos de mi tesis de osteopatía. Como  siempre un placer compartir.

1. J. G. Heller, “The syndromes of degenerative cervical disease,” Orthopedic Clinics of North America, vol. 23, no. 3, pp. 381–394, 1992.

2.  C. M. Henderson, R. G. Hennessy, H. M. Shuey, and E. G. Shackelford, “Posterior-lateral foraminotomy as an exclusive operative technique for cervical radiculopathy: a review of 846 consecutively operated cases,” Neurosurgery, vol. 13, no. 5, pp. 504–512, 1983.

3.  R. D. Rao, B. L. Currier, T. J. Albert et al., “Degenerative cervical spondylosis: clinical syndromes, pathogenesis, and management,” Journal of Bone and Joint Surgery—Series A, vol. 89, no. 6, pp. 1360–1378, 2007.

4. M. Cornefjord, K. Olmarker, D. B. Farley, J. N. Weinstein, and B. Rydevik, “Neuropeptide changes in compressed spinal nerve roots,” Spine, vol. 20, no. 6, pp. 670–673, 1995.

5.  R. G. Cooper, A. J. Freemont, J. A. Hoyland et al., “Herniated intervertebral disc-associated periradicular fibrosis and vascular abnormalities occur without inflammatory cell infiltration,” Spine, vol. 20, no. 5, pp. 591–598, 1995.

6.  B. L. Rydevik, R. R.Myers, andH. C. Powell, “Pressure increasein the dorsal root ganglion following mechanical compression:closed compartment syndrome in nerve roots,” Spine, vol. 14, no. 6, pp. 574–576, 1989.

7.  S. Kobayashi, Y. Kokubo, K. Uchida et al., “Effect of lumbar nerve root compression on primary sensory neurons and their central branches: changes in the nociceptive neuropeptides substance P and somatostatin,” Spine, vol. 30, no. 3, pp. 276–282, 2005.

8. Y. Murata, A. Onda, B. Rydevik, I. Takahashi, K. Takahashi, and K. Olmarker, “Changes in pain behavior and histologic changes caused by application of tumor necrosis factor-alpha to the dorsal root ganglion in rats,” Spine, vol. 31, no. 5, pp. 530–535, 2006.

9. M. Shacklock, “Neurodinámica Clínica”. Elsevier, 2007.

10. S. Gopal et al., “Cervical spine mobilization versus Thoracic spine manipulation in subjects with unilateral C6 and C7 Cervical Radiculopathy – Comparative study “, International Journal of Advanced Scientific and Technical Research Issue 3 volume 1, January-February 2013.

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