Archivo mensual: abril 2014

…PUEDE LLEGAR A FINAL DE TEMPORADA CON UNA PUBALGIA JUGANDO INFILTRADO…

Efectivamente un jugador de élite puede llegar a jugar infiltrado con corticoides y/o AINEs, y soportando las molestias hasta final de temporada cuando está aquejado de una pubalgia, si entendemos por pubalgia una osteopatía dinámica de pubis o tendinopatía de los aductores. Sobretodo si esta le ocurre en el mes de marzo, en el ecuador de la competición liguera.

 

El problema de jugar infiltrado con AINEs, es que estos, inhiben o interrumpen los procesos fisiológicos de reparación del tejido conectivo, de la lesión tendinosa o miotendinea, incluso insercional. Dicho de otra manera la lesión no sólo no va a mejorar, sino que va a ir a peor a corto-medio plazo. Habrá más desestructuración del colágeno y menor capacidad del tendón de los aductores para soportar cargas en el futuro, lo que es crucial para el futbolista y más si es de élite.

 

Pero como siempre en el mundo del fútbol prima la inmediatez, lo que importa no es el futuro, es el presente. No hay mañana, el mañana se llama hoy.

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Lo aconsejable en estos casos es parar, el reposo, desde el inicio de las molestias, creo que lo he comentado en algún post anterior. Pero el primer mes de una pubalgia desde el inicio de los síntomas es crucial para la posterior evolución del deportista. Tenemos prácticamente ese mes para atajar el problema de base, reequilibración biomecánica, tratamiento de disbalances, reposo-activo mediante actividad distinta a la que generó la lesión y en cuanto disminuyan las molestias readaptación y facilitación neuromuscular propioceptiva antes de volver a los terrenos de juego, son las claves. Same sport, same level!.

 

¿Si no hacemos esto en esos aproximadamente primeros 30 días que es lo que puede ocurrir con esas molestias, que el jugador es capaz de soportar, y competir con tratamiento antiinflamatorio, o infiltraciones?

 

Que la lesión vaya a más, pasaremos posiblemente de un problema unilateral de inicio, a bilateral en las dos ramas púbicas, de doler con el ejercicio prácticado a doler hasta en el reposo o con movimientos no sólo de miembros inferiores sino también en movimientos del tronco, incluso sin carga sobre los miembros inferiores.

 

Es decir, pasaremos de una tendinopatía aguda o subaguda de relativamente fácil solución a un problema o entidad clínica mayor, pasaremos de una osteopatía dinámica de pubis a una osteítis de pubis, con lesión y desestructuración perióstica a nivel de la sínfisis de resolución mucho más compleja, tanto desde el punto de vista médico como fisioterápico. Esta es la evolución natural de la patología.

Pero para entonces ya habrá acabado la liga, el jugador que tanto dinero cuesta habrá “competido” a un “buen” nivel hasta el final de temporada. Pero su lesión púbica será peor, aunque no pasa nada, ya habremos llegado al mes de julio.

Ahora sí, ahora el deportista puede hacer reposo y podemos decidir cual es la mejor opción en su tratamiento. Pero tal vez y sólo tal vez ahora la solución sea quirúrgica. No pasa nada, ahora veremos los meses que el jugador se tira en el dique seco y si vuelve a competir al mismo nivel. Same sport, same level!.

 

Como siempre, un placer compartir.

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