Archivo mensual: abril 2013

OSTEÍTIS DE PUBIS Y DIAGNÓSTICO POR IMAGEN

Imagen

La osteítis de pubis no infecciosa es frecuente entre los atletas de fútbol, siendo una condición dolorosa incapacitante y difícil de manejar sin la integración de un enfoque de tratamiento multimodal (Vijayakumar P, 2012), en el que podríamos incluir la manipulación de la pelvis y lumbar, la ganancia de la movilidad el ROM de la cadera, y la facilitación neuromuscular propioceptiva (FNP) (Brett S, 2011).

La osteítis pubis representa una inflamación no infecciosa de la sínfisis púbica causando grados variables de dolor abdominal y de pelvis inferior. Aunque, se cree que la enfermedad afecta principalmente a pacientes jóvenes atléticos, también se ha encontrado en otros grupos específicos de pacientes. Tanto el tratamiento conservador como quirúrgico se plantean como opciones disponibles. Mientras que para los atletas de élite el tratamiento quirúrgico está más indicado por el rápido alivio del dolor y la rápida vuelta a la competición (Kavroudakis E et al.,2011), para los deportistas “amateurs” o eventuales tal vez la mejor opción sea el tratamiento conservador incluyendo la terapia manual, aunque desde nuestro punto de vista la cirugía debe ser indicada sólo para aquellos casos más rebeldes. Kavroudakis E et al., concluyeron que en pacientes mujeres no deportistas que sufren de osteítis de pubis, rara vez se requiere cirugía y que el tratamiento conservador por medio de AINE´s  y modalidades físicas distintas representa una opción razonable en relación con el dolor y la limitación de la actividad diaria.

Si bien existe confusión en cuanto al tratamiento también existe una gran confusión sobre el término “pubalgia” con respecto a la definición y las causas etiológicas de esta patología.

El término pubalgia debe ser utilizado para indicar el dolor incapacitante que afecta a la región del pubis en personas que practican algún deporte. La pubalgia afecta al 10% de los deportistas y es particularmente frecuente en jugadores de fútbol. Por lo tanto pubalgia y deporte son inseparables, si no, estaremos hablando de otra cosa.

De acuerdo con la literatura existente, el 40% de los casos de pubalgia son causadas por el sobreuso de la sínfisis púbica con lesiones progresivas que afectan a los músculos rectos abdominales, aductores (Síndrome recto-adductor) y la propia sínfisis en estadios más avanzados de la patología (lesión articular y perióstica, osteítis de pubis). En base a esto podemos afirmar que la osteítis púbica es una de las muchas causas de dolor inguinal en los atletas y normalmente se encuentra en los atletas cuyos deportes implican patadas, aceleraciones rápidas, desaceleraciones y cambios bruscos de dirección. El dolor es de presentación anterior o medial, se puede presentar en la parte baja del abdomen, aductores, zona inguinal, perineal y / o dolor escrotal. Los síntomas pueden ser graves y pueden limitar la participación en el deporte hasta que se instituyó tratamiento (Beatty T, 2012), generalmente de tipo bilateral y en todos los movimientos que implican la sínfisis.

Generalmente en las etapas iniciales el diagnóstico por imagen debe realizarse mediante el estudio ecográfico de los tendones de inserción en el pubis y más adelante si persisten los síntomas mediante radiologia y RM.

Además de la osteítis de pubis, otro  40% de los casos de pubalgia son causados ​​por “hernia deportiva” definida como la insuficiencia fascial de la pared abdominal anteroinferior. Estas alteraciones pueden ser sólo identificadas mediante un correcto y exhaustivo examen dinámico.

En EE.UU. el otro 20% de los casos de pubalgia son causados ​​por enfermedades de las estructuras vecinas o de las articulaciones, tales como las enfermedades de la coxofemoral, psoas, bíceps femoral, articulaciones sacroiliacas o nervios sacros, o por enfermedades urogenitales, respecto a las que es conveniente hacer un correcto diagnóstico diferencial. (Balconi G, 2011), sin embargo muchas de estas estructuras alteran la correcta biomecánica del a pelvis y pubis, por lo que deben ser correctamente exploradas.


La imagen utilizada como pruebas complementarias por tanto es útil para descartar otras causas de dolor en la ingle y la sínfisis, la identificación de patología concomitante, y confirmar el diagnóstico en sí.

La sínfisis del pubis se observa perfectamente a través de la radiología convencional , TAC o RM. La anormalidad de la sínfisis del pubis en el diagnóstico por imagen se puede deber a numerosas causas. La mayoría de los trastornos significativos que afectan a la sínfisis del pubis se observan como una sínfisis más amplia de lo normal, o bien con bordes erosionados o destruidos en los estudios de imagen, compatibles con osteítis de pubis.

La resonancia magnética (RM) se ha convertido en la modalidad de imagen estándar para el diagnóstico del dolor en la ingle. Las lesiones púbicas incluyendo lesiones del recto abdominal / aductores y la osteítis pubis o lesiones de aponeurosis, se pueden identificar con precisión en pacientes con clínica compatible con pubalgia del deporte, osteítis de pubis  y hernia deportiva. (Khan W et al, 2013).

Por tanto es útil para el clínico el reconocimiento de la imagen del pubis normal de la patológica y de las fases evolutivas de la patología, como puede ser pubalgia inflamatoria, infecciosa, neoplásica o traumática dado que algunos trastornos tienen características de imagen patognomónicos, sin embargo otros dan lugar a similares hallazgos que dependen más de la enfermedad específica, en tales casos la clínica y las pruebas de laboratorio cobrarán mayor importancia en el diagnóstico diferencial. (Budak MJ, Oliver TB, 2013).

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