Archivo mensual: septiembre 2014

TRATAMIENTO PREVENTIVO DE LA OSTEÍTIS DE PUBIS Y LA PUBALGIA

La prevención de la osteítis de pubis y la pubalgia, así como de otras lesiones deportivas por sobrecarga debería de ser incluida con normalidad dentro de los programas de entrenamiento de cualquier staff técnico sobre todo en el deporte de élite.
Es cierto que no existen protocolos, de prevención que garanticen las disminución del riesgo de lesión, según la literatura actual, lo cual también supone un problema para los fisioterapeutas y clínicos.
Sin embargo consideramos que hay algunas claves que se pueden seguir en la prevención de las lesiones deportivas y entre ellas de la osteítis de pubis o de la osteopatía dinámica de pubis.

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Con el fin de esclarecer que prácticas reducen el riesgo de lesiones deportivas en el año 2007, Aaltonen S, en una revisión sistemática en las principales bases de datos y llegó tras su revisión a la conclusión que el uso de soportes externos, así como programas de entrenamiento propioceptivo parecen ser efectivos en la prevención de lesiones deportivas.

En este sentido Markus, et al. en 2010 realizó una revisión sistemática de alta calidad, promedio 6 (rango = 5-8). El tamaño promedio de la muestra fue de 1078 sujetos (rango = 114-2020). Todos los ensayos incluyeron como población de estudio adolescentes y atletas jóvenes adultos de entre 12 y 24 años. Las actividades deportivas realizadas periódicamente por estos participantes en el estudio fueron: deportes de la escuela y club deportivo, baloncesto, voleibol, fútbol, balonmano, así como hockey y futbol sala. Los ejercicios propioceptivos y neuromusculares considerados incluyeron en el entrenamiento: el equilibrio, la agilidad, estiramientos, ejercicios pliométricos, ejercicios de carrera, caída y entrenamiento de fuerza.

El objetivo de esta review fue evaluar la efectividad del entrenamiento propioceptivo / neuromuscular en la prevención de lesiones deportivas. Centrándose en los estudios de alta calidad metodológica, los riesgos relativos (RR) y el 95% (IC) fueron utilizados para estimar los efectos del tratamiento.

De un total de 32 estudios relevantes, se consideraron 7 estudios metodológicamente bien realizados para esta revisión. El análisis agrupado reveló que la propiocepción fue efectiva para reducir el riesgo de lesiones en miembros inferiores de manera significativa (p< 0,01). Siendo el entrenamiento propioceptivo más efectivo en atletas con antecedentes de lesión que en los que no tenían antecedentes. Esto es interesante pues sabemos el alto nivel de recaídas que caracteriza a la osteítis de pubis y la osteopatía dinámica, mayor además en hombres que en féminas deportistas.

En conclusión, existe evidencia de que el equilibrio o programas multifacéticos de entrenamiento propioceptivo y neuromuscular (donde no debemos obviar el estudio de movilidad neural sobretodo del obtuador, del crural y del ciático), #neurodinámica, podría ser eficaz en la prevención lesiones de las extremidades inferiores incluyendo la pubalgia y el groin pain, entre los atletas adolescentes y adultos jóvenes en el deporte, y especialmente en el fútbol.

Aunque se podría suponer que las sesiones de entrenamiento sensitivo-motriz se debe realizar por lo menos durante 10 minutos, más de una vez por semana durante al menos 3 meses. La frecuencia de los programas considerados es variable de 1 a 7 sesiones por semana y entre 3 y 12 meses (Markus et al. 2010).

Evidentemente los resultados arrojados por este estudio requieren más estudios que propongan programas de entrenamiento propioceptivo y neuromuscular más definidos, y por supuesto los resultados planteados no se pueden generalizar ni a deportes de alto riesgo u otros deportes específicos no considerados en esta revisión.

Del estudio de Markus et al. por tanto podemos concluir que esta revisión mostró evidencia de la efectividad del entrenamiento propioceptivo / neuromuscular en la reducción de la incidencia de ciertos tipos de lesiones deportivas entre los atletas adolescentes y adultos jóvenes durante la práctica deportiva.

En una revisión más reciente de 2014, Lauersen et al., bajo el título de “The effectiveness of exercise interventions to prevent sports injuries: a systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials”, llegan a las siguientes conclusiones que vienen a confirmar lo dicho con anterioridad.
-La actividad física ha demostrado reducir de manera efectiva lesiones deportivas.
-El estiramiento no ha demostrado ningún efecto beneficioso.
-Múltiples programas de propiocepción, y entrenamiento de la fuerza, en ese orden, mostró una tendencia hacia la prevención de lesiones deportivas.

-El entrenamiento de fuerza reduce las lesiones deportivas a menos de 1/3.

-Combinando entrenamiento de fuerza, con entrenamiento propioceptivo podría reducirse el riesgo de lesiones casi a la mitad.

Por lo tanto, en base a esto proponemos para la prevención de la osteopatía dinámica de pubis, varios puntos a tener en cuenta:
-Incluir programas de prevención basados en etrenamiento propioceptivo y de fuerza, dentro de los programas habituales de entrenamiento, durante todo el año desde la pretemporada y con mayor intensidad en esta fase.
Reequilibración biomecánica previa y controlada del deportista de manera global prestando especial atención a región lumbopélvica, ASI, coxofemoral, charnela toracolumbar y pie. A través de terapia manual y osteopatía.
-El entrenamiento de la propiocepción a través de FNP incluyendo los principales gestos deportivos del deporte en cuestión, al menos durante 10 minutos/ sesión de entrenamiento, más de una vez por semana (hasta 7) durante al menos 3 meses, preferible de manera continua todo el año.
Tratamiento de los disbalances musculares, primero relajación de los grupos musculares hipertónicos y fortalecimiento posterior de aquellos con tendencia a la hipotonía. Valorar y compensar los desequilibrios agonistas-antagonistas.

Fortalecimiento de abdominales, espinales y glúteos, aductores, isquiotibiales y cuádriceps.
Como siempre un placer compartir.