ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR, FISIOTERAPIA Y OSTEOPATÍA

 

La enfermedad cardiovascular ha aumentado en los países desarrollados por el sedentarismo y está asociada a la arterioesclerosis. Especial importancia se han dado a la arterioesclerosis y a la enfermedad coronaria.

La arterioesclerosis es el endurecimiento de las arterias por el desarrollo de la capa mas interna que acaba obstruyendo la luz de los vasos.

Vida sedentaria y hábitos dietéticos e higiénicos (alcohol, tabaquismo), se asocian al padecimiento de estas enfermedades. Estas mismas causas son las principales del ictus por lo tanto el ejercicio físico y la prevención también deben ser considerados. Los accidentes cerebro vasculares (ictus) son muy frecuentes en los países desarrollados.La ateroesclerosis y la hipertensión constituyen su principal etiología.

El ictus presenta como síntomas la hemiparesia, la hemiparestesia, la afasia, las alteraciones del campo visual, la ceguera monocular, la diplopía, la disartria y las alteraciones del equilibrio. Constituye la tercera causa de muerte en EEUU. En España la segunda causa de muerte en la población general y la primera en mujeres.

Distintos estudios corroboran el uso del ejercicio aeróbico y de fuerza en la prevención de estas enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones, así como en su rehabilitación.

Los factores de riesgo cardiovascular son un conjunto de alteraciones, que hoy se han incrementado en gran medida dentro de la población humana. La enfermedad arterial coronaria, se ha convertido en la primera causa de muerte en países desarrollados.

Se dividen esos factores en:

1. Principales: la edad, el género y las condiciones genéticas y familiares propias de cada individuo.

2. Contribuyentes: se definen como aquellos elementos que pueden dar lugar a un mayor riesgo cardiovascular, pero cuyo papel no se ha definido como, diabetes mellitus, tabaquismo, hipertensión arterial e hipercolesterolemia, obesidad, alteraciones hormonales, anovulatorios, inactividad física etc.

Cuantos más factores de riesgo estén inmersos en un individuo, mayor será la predisposición de desarrollar un evento patológico bien sea cardiovascular o cerebrovascular.

Muchos estudios manifiestan cómo a través de la prevención y de la concienciación de los seres humanos en mejorar su estilo de vida, se favorece la reducción del riesgo cardiovascular.

 

Desde el punto de vista fisioterapéutico, las actividades se enfocan al entrenamiento físico, siendo la actividad aeróbica el pilar fundamental con resultados evidentes, con relación a la disminución de los niveles tanto de lípidos como de azúcares, al igual que de indicadores hemodinámicos como la tensión arterial y la frecuencia cardiaca.

Sin embargo, otro punto de vista y autores enfocan el problema desde el entrenamiento de la fuerza como prevención de patología cardiovascular con efectos no tan evidentes.

El entrenamiento de la fuerza muscular, por muchos años había estado contraindicado en pacientes con riesgo cardiovascular, por los riesgos hemodinámicos, sin embargo existen estudios que con un correcto manejo el entrenamiento de la fuerza muscular puede ser beneficioso en estos pacientes.

Algunos autores consideran que el ejercicio aeróbico es el único que debe considerarse en esta población por los riesgos hemodinámicos existentes, mientras que otros aseveran que es posible conseguir efectos similares mediante el entrenamiento de la fuerza muscular en condiciones óptimas.

La carga e intensidad de la fuerza que se debe aplicar en pacientes con riesgo cardiovascular, para la mayoría de los autores debe ser manejada por debajo del 30% de la RM, éste es el margen de seguridad que se debe aplicar a los pacientes con riesgo cardiovascular.

Hay autores a favor de contemplar la fuerza muscular como herramienta que favorezca la disminución del riesgo cardiovascular siempre que los procesos contráctiles no se realicen de forma continua sino intermitente. Los efectos del entrenamiento de fuerza en estos pacientes van dirigidos hacia la influencia sobre la composición corporal, tensión arterial, frecuencia cardiaca, volumen sistólico y metabolismo basal, distintos a los que se consiguen con el entrenamiento aérobico pero beneficiosos lo cual lo hace interesante para que los fisioterapeutas incluyamos este tipo de trabajo en los programas como elemento coadyuvante en el tratamiento de pacientes con riesgo cardiovascular, aunque sus efectos se evidencien en el medio-largo plazo.

 

Recientemente llegó a mis manos este estudio a texto completo que motivó la realización del post que estáis leyendo en estos momentos, en el que se planteaba la eficacia del tratamiento osteopático y los efectos inmediatos tras cirugía de revascularización cardiaca o bypass corronario, una de las consecuencias o desenlaces cuando lo que hemos comentado anteriormente y que tenemos que considerar ha fracasado en relación a la enfermedad cardiovascular y que paso a referiros a continuación.

 El estudio lleva por nombre, Hemodynamic Effects of Osteopathic Manipulative Treatment Immediately After Coronary Artery Bypass Graft Surgery, (Albert H et al., 2005)

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El objetivo era determinar los efectos de la TMO sobre la fisiología y hemodinámica cardiovascular inmediata postcirugía de revascularización o bypass. Los autores realizaron a tal efecto un estudio experimental clínico prospectivo(N=29).

Se esteblecieron dos grupos uno intervención y otro control, los registros de los sujetos de control (n = 19) que fueron sometidos a cirugía de revascularización coronaria, pero que no recibieron TMO fueron evaluados para las variables SvO2 y el índice cardíaco, 1 hora y 2 horas post-cirugía.
Inmediatamente después de la cirugía de bypass coronario (2 h), se proporcionó a los sujetos del grupo intervención técnicas de tratamiento para aliviar la lesión anatómica de la caja torácica causada por la esternotomía media y técnicas dirigidas a mejorar la función respiratoria. Tratamiento que se realizó con el paciente todavía sedado.

Se observó un aumento de la impedancia torácica (P 0,02) en los sujetos sometidos a TMO que demostró que el volumen sanguíneo central se redujo después del tratamiento, lo que sugiere una mejor circulación periférica. La saturación de oxígeno venoso también aumentó (P 0,005) de manera significativa post-tratamiento manual. Estos aumentos fueron acompañados por una mejora en el índice cardíaco (P 0.01). Las comparaciones de las variables de estudio postoperatorias del grupo intervención respecto al grupo control revelaron diferencias estadísticamente significativas para la saturación de oxígeno y el índice cardiaco, y por tanto mejor función.

Se concluyó, que los cambios observados en la función cardíaca y la perfusión, indican que la TMO tuvo un efecto beneficioso sobre la recuperación de los pacientes después de cirugía de revascularización coronaria. Los autores concluyen que la TMO tiene efectos beneficiosos inmediatos de tipo hemodinámico post bypass administrados con el paciente todavía sedado post-cirugía, lo cual hace pensar que su recuperación posterior y su estancia hospitalaria salvo complicaciones será mucho más rápida.

Como siempre un placer compartir.

Acerca de Dr. Paco BAUTISTA Pt, DO, PhD

Fisioterapeuta y osteópata DO. Doctor por la Universidad de Cádiz. Prof. Escuela de Osteopatía de Madrid. Prof. Universidad Europea Valencia. Me dedico al ejercicio libre de la profesión desde hace años, con un objetivo, mejorar la calidad de vida de aquellos que confían en mí. Ver todas las entradas de Dr. Paco BAUTISTA Pt, DO, PhD

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